lunes, 23 de septiembre de 2013

¿Demencias reversibles o demencias tratables? La importancia del diagnóstico precoz / Reversible dementia or treatable dementia? The importance of early diagnosis

RESUMEN

Con el incremento de la prevalencia de demencia en el mundo, y sobre todo en los países en desarrollo se debe dar mayor atención a la evaluación diagnóstica temprana de pacientes con demencia, poniendo especial énfasis en la identificación de pacientes con síntomas cognitivos quienes puedan tener condiciones tratables. No obstante muchos de las alteraciones como “demencias reversibles” son condiciones que pueden estar asociadas con síntomas cognitivos o conductuales, estos síntomas no siempre son los suficientemente severos para completar los criterios clínicos de demencia, y por otro lado, el tratamiento etiológico de la demencia no asegura la remisión parcial o total de la demencia. Las condiciones potencialmente reversibles más frecuentes identificadas en pacientes con deterioro cognitivo o demencia son: depresión, efectos adversos de drogas, abuso de drogas o alcohol, lesiones que ocupan espacio, hidrocefalia de presión normal, hipotiroidismo y deficiencia de vitamina B12; es la depresión la causa más común de demencia potencialmente reversible

ABSTRACT

With the increase in the prevalence of dementia in the world, and particularly in developing countries increased attention should be given to evaluation diagnosed early patients with dementia, with particular emphasis on the identification of patients with cognitive symptoms who may be treatable conditions. However many of disorders reported, as “reversible dementia” are conditions may be associated with behavioral or cognitive symptoms, these symptoms are not always the sufficiently severe to complete clinical criteria of dementia, and on the other hand, the etiological treatment of dementia does not ensure the partial or complete remission of dementia. The most common potentially reversible conditions identified in patients with cognitive impairment or dementia are depression, adverse effects of drugs, drug or alcohol abuse, space-occupying lesions, normal pressure hydrocephalus, hypothyroidism, and vitamin B12 deficiency. Depression is by far the most common of the potentially reversible conditions.


Artículo Completo:

Publicación
Revista Peruana de Neurología
2012 VOLUMEN 12 Número I

miércoles, 7 de agosto de 2013

El Insomnio - Preguntas Frecuentes




¿A qué le llamamos insomnio?   

Es definido como el disturbio del sueño, y puede tener una o más de las siguientes características: (1) dificultad para iniciar el sueño: el individuo pasa más de 30 minutos desde que se acostó, y no logra quedarse dormido, (2) dificultad para mantener el sueño: se despierta varias veces, durante la madrugada, sin lograr retomar el sueño, y (3) despertar muy temprano: se despierta antes de las 5:00 am. Algunos investigadores, consideran una cuarta característica, como el sueño no restaurados, o pobre calidad de sueño.
 

¿Cuáles son las causas del insomnio? 

Más del 75% de adultos que sufren de insomnio crónico (es decir síntomas por más de un mes), presentan insomnio secundario, es decir tienen una condición comórbida asociada, y generalmente incluye: depresión, trastornos de ansiedad generalizada, dolor crónico, cáncer, enfermedad pulmonar obstructiva crónica, y enfermedad cardiovascular.
 

¿A qué edad es más frecuente? ¿Se relaciona con la vejez? 

Se calcula, que por lo menos el 50% de la población en algún momento se ha quejado de algún síntoma de insomnio. No existe una edad específica para presentar insomnio, pues pueden presentarlo jóvenes universitarios como personas de la tercera edad; pero, lo cierto, que  es más frecuente conforme pasan los años. Se ha calculado que el tiempo total de sueño, disminuye 27 minutos por cada década, desde los 50 años hasta la octava década.
 

¿Qué se recomienda a las personas que padecen este problema? 

Antes de tomar algún medicamento para producir sueño, primero recomendamos, cambiar sus hábitos, incluyendo: (1) Acostarse todos los días a la misma hora,  (2) En la habitación de dormir solo cama y velador, no debe permitir ni televisor, ni computadora, ni equipo de sonido, (3) Tomar la ultima bebida con cafeína (café, té, bebidas con cola) alrededor de las 6 pm, (4) No comer en exceso, en la cena,  (5) ejercicio físico aeróbico breve y una buena ducha antes de ir a la cama, (6) Puede escuchar música relajante y usar ambientadores como inciensos, y (7) Evitar el cigarrillo.

¿Se puede prevenir?
 


Desde la infancia se debe estimular los buenos hábitos higiénico-dietéticos del buen dormir, y lo mejor es ensenando con el ejemplo. Si fuera posible, debe evitar los trabajos nocturnos. Lamentablemente con el crecimiento económico del país, ahora es frecuente atender jóvenes que trabajan en el aeropuerto, o en los grifos, o los agentes de seguridad, entre otros oficios que requieren mantener en vigilia durante las horas que nuestro cerebro está preparado para dormir, y que cuando salen del trabajo deben ir a estudiar o a cuidar a sus hijos. 



Nilton Custodio Capuñay
Presidente de la Sociedad Peruana de Neurología
Neurólogo del Instituto Peruano de Neurociencias
 

martes, 30 de julio de 2013

MITOS Y VERDADES DEL ALZHEIMER #1: ¿La demencia y la enfermedad de Alzheimer son el mismo desorden?




Demencia es el resultado de la afectación de las funciones mentales o cognitivas, que comprometen la capacidad funcional del individuo llegando a la total dependencia. Se requiere documentar deterioro de la memoria, además del compromiso de por lo menos una habilidad cognitiva adicional (lenguaje, praxia, juicio, atención, cálculo y habilidades viso-espaciales), los cuales interfieren con la “funcionalidad” o el funcionamiento ocupacional o social y además tiene que existir evidencia de ausencia de desorden sistémico o cerebral que pueda explicar la causa primaria del deterioro de las funciones cognitivas; mientras que la enfermedad de Alzheimer (EA) es una enfermedad cerebral degenerativa y progresiva que causa inicialmente  problemas con las funciones mentales o cognitivas, como la memoria, la forma de pensar y el carácter o la manera de comportarse; es decir, que se expresa clínicamente como una demencia.

Por definición estricta, la “EA definitiva” requiere características clínicas de EA probable y confirmación de la presencia de depósito de proteínas de amiloide y filamentos neurofibrilares cerebrales en la autopsia. Sin embargo, la autopsia realizada a individuos fallecidos sin síntomas cognitivos, puede demostrar características patológicas de EA; es decir estamos hablando de individuos con características patológicas de EA, pero que no tienen demencia. 

Por lo tanto, la presencia de depósito de proteínas y filamentos neurofibrilares en el cerebro no es sinónimo de demencia; y podría existir EA sin demencia; por lo tanto, cuando un individuo tiene síntomas de demencia y tiene demostración patológica de EA, lo correcto es denominar demencia de EA.

Por otro lado, no todos los pacientes con características clínicas de demencia, tienen EA. De hecho, EA es la demencia más frecuente, llegando a representar hasta más de la mitad de todas las causas de demencia. Pero, también pueden originarse por otras enfermedades degenerativas como la degeneración lobar fronto-temporal, enfermedad de Parkinson y demencia con cuerpos de Lewy; o a otras de origen vascular, como la demencia vascular.


Nilton Custodio Capuñay
Presidente de la Sociedad Peruana de Neurología
Neurólogo del Instituto Peruano de Neurociencias

jueves, 18 de julio de 2013

La Migraña - Preguntas frecuentes



¿Qué es la migraña?

Es un desorden cerebral complejo, común (afecta alrededor del 10% de la población), de naturaleza benigna, pero que produce severa discapacidad social, laboral y familiar, caracterizada por cefalea o dolor de cabeza generalmente de inicio retro-orbitario, alternante, pulsátil, con irradiación hacia la mitad de la cabeza, que se exacerba por la luz, el sonido, y los movimientos de cabeza. Es más frecuente en mujeres que en hombres. La migraña es considerada junto a la cefalea tipo tensión y las cefaleas trigeminales dentro del grupo de las cefaleas primarias, donde la cefalea es la característica más importante del conjunto de síntomas de la enfermedad; mientras que en las cefaleas secundarias, el dolor de cabeza es una consecuencia y un síntoma de otro desorden como puede presentarse en el dolor de cabeza de los tumores cerebrales.

¿Cuáles son las causas de la migraña?


La causa de la migraña es desconocida y su fisiopatología recién se está conociendo. En el pasado ha quedado la teoría vascular de la migraña, según la cual ciertos factores exógenos generaban vasoconstricción de los vasos sanguíneos cerebrales, seguido de vasodilatación compensatoria la cual generaba los dolores de cabeza. Hoy en día, se ha demostrado claramente, que es la “hiper-excitabilidad neuronal cortical” la responsable de iniciar los cambios en el sistema trigémino-vascular que producen los síntomas de la migraña, y es por ello que los antiepilepticos son de primera elección en el tratamiento preventivo de la migraña. Es interesante además reconocer que podría existir un factor hereditario, pues hasta en un 60% de casos hay historia familiar de migraña.

¿Cuáles son los síntomas de la migraña?

Existen dos principales tipos de migraña: El más frecuente, denominada migraña sin aura, y el típico o clásico, migraña con aura. En ambos casos esta es episódica, lo cual quiere decir que se puede presentar varias veces en un mes, con una duración de cada episodio de hasta 72 horas. Se puede iniciar con el “aura” (en los casos de migraña con aura), que generalmente es visual (visión de luces serpenteantes, visión como neblina en un sector, los objetos cambian de tamaño), y luego de algunos minutos empieza el dolor de cabeza, el cual usualmente es un dolor de una mitad de la cabeza, es alternante, a veces hemicránea derecha y otras veces en hemicránea izquierda. El dolor es severo y pulsátil (se siente como el pulso o los latidos del corazón en la cabeza). En los picos más intensos de dolor, suele ir acompañado de incremento en la sensibilidad a la luz (fotofobia, “quisiera estar en un ambiente oscuro”), o incremento en la sensibilidad al ruido (sonofobia, “quisiera estar en un ambiente en silencio”). Además puede ir acompañado de mareos (“la cabeza me da vueltas pero no me llego a caer”), sensación nauseosa, y en algunos casos vómitos alimentarios. El ejercicio físico y el movimiento brusco de la cabeza suelen empeorar el dolor de cabeza.

¿Cuáles son los factores más comunes que desencadenan la migraña?

No todos los pacientes tienen los mismos factores desencadenantes; pero siempre se deben tener en cuenta los alimentos, como el chocolate, embutidos, mariscos, quesos añejos, uva y derivados, como vinos, espumantes y pisco; también los alimentos que contengan glutamato monosodico, presente en los sazonadores artificiales, y alimentos envasados instantáneos, como las sopas y cremas listas para preparar en el horno micro-ondas. Otros pacientes son sensibles a los cambios hormonales de la menstruación, menopausia, los anticonceptivos, o las terapias de reemplazo hormonal. Además, hay que considerar un estimulo o un revés emocional, el ayuno prolongado (no comer en su hora precisa) o las dietas, medicamentos analgésicos con ergotaminas, factores medioambientales, como cambios bruscos de la temperatura, de altitud o del huso horario, los aromas de perfumes cítricos así como los ambientadores, el tabaquismo, el ejercicio físico, la actividad sexual o simplemente la fatiga, y finalmente dormir menos de lo habitual.

¿Cómo se diagnóstica?

El diagnostico es netamente clínico. No existe un examen auxiliar que confirme migraña. En la evaluación de un paciente con cefalea, el primer paso es identificar alguna causa secundaria, y para ello las imágenes cerebrales como tomografía y resonancia magnética con estudio de los vasos sanguíneos son muy útiles. Luego de ello, debemos discriminar entre las cefaleas primarias, que incluyen a la migraña, cefalea tipo tensión, cefaleas trigeminales (una de ellas, es la cefalea en racimos) y un cuarto grupo que incluye a aquellas que no cumplen criterios para ser incluidas entre las tres primeras. Las características a evaluar con detalle para confirmar migraña son: historia de dolor de cabeza de más de 6 meses, episódica (varias veces en un mes, o en una semana), pródromos (tendencia a bostezar, predilección por alimentos dulces), desencadenantes, aura (determina el subtipo de migraña), localización hemicraneal, severidad moderada, duración hasta 72 horas, frecuencia (es recomendable usar el diario de cefalea), cambios de actividad, los síntomas asociados como nauseas, vómitos, fotofobia, sonofobia, y los antecedentes familiares. El examen neurológico debe ser normal.

¿Un niño puede sufrir de migraña?

Por supuesto, la cefalea es la queja más común entre niños y adolescentes que pasa desapercibida para los padres, profesores y pediatras. Usualmente la migraña del adulto, se inicia entre los 7 y 15 años de edad. Migraña ha sido reportada en el 3.9% de niños entre los 7 y 15 años de edad; con frecuencias que van desde 1.7% en niños de 7 años de edad, hasta 5.3% en niños de 15 años de edad. Y estudios más recientes, en adolescentes entre 11 y 15 años de edad, reportan que el 40% al menos tiene un episodio por semana, siendo la migraña sin aura, la más frecuente. El principal problema es que los niños pequeños no logran describir con claridad sus síntomas, por lo que debemos tomar atención a los síndromes periódicos de la niñez, como los síntomas abdominales (vomitadores cíclicos, migraña abdominal), los mareos o vértigos (vértigo paroxismal, migraña vestibular). Otro problema para el diagnostico de migraña en niños es que ellos suelen tener algunas otras características, diferentes a la de los adultos, como que pueden durar menos tiempo (alrededor de una hora), la localización es bilateral (típicamente fronto-temporal) y que la sonofobia y fotofobia pueden ser asumidos por los padres como cuidados naturales de un “niño en crecimiento”.

¿Cuál es el tratamiento de la migraña?


El tratamiento incluye dos pilares fundamentales: el primero, está relacionado con saber reconocer y disminuir sus factores desencadenantes, y lo segundo se refiere al tratamiento farmacológico, el cual involucra al tratamiento “abortivo” y al tratamiento preventivo. En el primer caso, se refiere al alivio inmediato de una crisis aguda, y puede incluir hasta más de mil compuestos farmacológicos, que van desde paracetamol, analgésicos anti-inflamatorios (ibuprofeno, naproxeno), ergotaminas (generalmente combinados con acetaminofen, cafeina y dimenhidrinato), opiáceos, y triptanes (sumatriptan, naratriptan, zolmitriptan entre otros). En cualquiera de los casos, el analgésico debe ser iniciado ante los primeros síntomas premonitorios, prodrómicos, o con el aura; pues cuando el dolor se presenta con todas sus manifestaciones, es poco probable que cualquier analgésico pueda controlarlo. Por otro lado, el objetivo del tratamiento preventivo, no es aliviar la actual crisis del dolor de cabeza, si no que está enfocada en las futuras crisis, pues busca disminuir la frecuencia, la duración y la intensidad de cada crisis, hasta llegar a desparecerla; pero ello requiere mucha paciencia y tiempos largos de por lo menos un año. En este grupo, tenemos a betabloqueadores (propanolol, metoprolol), bloqueadores de canales de calcio (flunarizina), antidepresivos (amitriptilina), y anticonvulsivantes (valproato sódico y topiramato). Es importante llamar la atención sobre el correcto uso de los “anti-migrañosos”, pues cada vez es más frecuente la auto-prescripción y la prescripción por personal farmacéutico no medico, de analgésicos y ergotaminas para el tratamiento del dolor de cabeza sin un correcto diagnostico, provocando con frecuencia efectos adversos, sobre todo gastritis agudas, ulceras, taquicardias, entre otros. Pero lo más grave, es que puede originar la presencia de cefalea por sobre-uso de medicación, llamada también cefalea de rebote, la cual según recientes estudios, llega a representar el 2 a 3% de todos los casos de cefalea de la población general, y se incrementa en los centros especializados hasta alcanzar el 10-30%.

¿Se puede curar la migraña?

Lamentablemente, esta enfermedad no tiene cura; pero con las correctas medidas higiénico-dietéticas y con un adecuado esquema de tratamiento preventivo, escogiendo el fármaco ideal que se ajuste a las características del paciente (actividad laboral, personalidad, enfermedades concomitantes, y sobre todo preferencia del paciente), es posible llegar a otorgar largas temporadas sin crisis de migraña.

¿Es cierto que se recomienda el uso del botox en el tratamiento de la migraña crónica? ¿Cuán efectivo es?

Es importante resaltar que la toxina botulínica tipo A ha demostrado ser ineficaz en el tratamiento preventivo de la migraña episódica (los ataques de migraña ocurren menos de quince días en un mes), mientras que ha demostrado cierta eficacia en el tratamiento preventivo de la migraña crónica (dolor de cabeza que se presentan más de 15 días en el mes, en los últimos 3 meses, y en el que más de 8 episodios cumplen criterios para migraña). El análisis crítico de los estudios demuestra que en pacientes con migraña crónica, tras la administración de toxina botulínica tipo A, hay una reducción significativa en el número de días con dolor de cabeza, comparada con el placebo; pero la diferencia absoluta entre los dos grupos fue pequeña (apenas 1.8 días de diferencia), lo cual asociada a su elevado costo, la ubica como recomendación de segunda línea. Su recomendación debe ser clara, cuando todas las estrategias de tratamiento preventivo han fracasado; sin embargo primero se debe descartar la cefalea por sobre-uso de medicación analgésica.



Nilton Custodio Capuñay
Presidente de la Sociedad Peruana de Neurología
Neurólogo del Instituto Peruano de Neurociencias

miércoles, 17 de julio de 2013

Vacunas en la Enfermedad de Parkinson ¿Cuál es el estado actual de la investigación?

Acerca de la siguiente noticia aparecida en diferentes medios:

Primera vacuna contra el Parkinson
Hasta 2012 se consideraba que la enfermedad de Parkinson carecía de tratamiento. Sin embargo, el año pasado la empresa austriaca Affiris AG probó la vacuna PD01A, no para aliviar los síntomas como antes, sino a curar la enfermedad. El fármaco obliga al organismo a destruir la proteína tóxica alfa-sinucleína que se acumula en el cerebro y que causa la muerte del sistema nervioso.

Creemos conveniente señalar cual es el estado actual de la investigación:

La enfermedad de Parkinson es un desorden degenerativo del cerebro, caracterizado por temblor, rigidez, y lentitud del movimiento. Las actuales opciones del tratamiento, incluyen entre otros, L-dopa, agonistas dopaminérgicos, y en estadios avanzados, estimulación cerebral profunda; pero todos ellos, solo tienen un beneficio sintomático transitorio; sin ninguna alteración en el retraso de la evolución de la enfermedad.

Las “marcas” características de esta enfermedad son los cuerpos de Lewy (CL) y neuritas de Lewy, encontradas en varias áreas corticales y subcorticales del cerebro (sobre todo las neuronas dopaminérgicas y sus proyecciones), las cuales están asociadas con una progresiva pérdida de neuronas, especialmente en las áreas del control del movimiento, incluyendo la sustancia negra. Los CL se constituyen sobre todo de una proteína sináptica, la α-sinucleina (α-sin). No obstante, aún no están claro los mecanismos exactos de toxicidad de la α-sin, recientes resultados sugieren que los oligomeros de la α-sin juegan un rol critico en el proceso que conduce a la neurodegeneración; por lo que una reducción del depósito de α-sin podría modificar la evolución de la enfermedad. Las evidencias experimentales en animales apoyan esta presunción, como lo demuestran los trabajos de Masliah y colaboradores de la Universidad de California, quienes lograron reducir la cantidad de agregados de α-sin tanto en los cuerpos celulares como en las sinapsis de ratones vacunados con anticuerpos contra α-sin. Pero, lo más importante de este hallazgo fue que la reducción en la cantidad de oligomeros de α-sin correlacionó inversamente con la extensión de la neurodegeneración.

Actualmente, existe registrado en el Instituto Nacional de Salud de USA, un estudio de fase 1, denominado “Tolerabilidad y seguridad de la administración subcutánea de dos dosis de AFFITOPE® PD01 en enfermedad de Parkinson inicial”, pero a la fecha no ha iniciado la fase de reclutamiento de pacientes. Los pacientes serán alrededor de 30 (incluidos los controles), serán seguidos por una año y se esperaban los primeros resultados para Julio 2014; pero el retraso en su inicio podría retrasar los resultados para finales del 2015.


Nilton Custodio Capuñay
Presidente de la Sociedad Peruana de Neurología
Neurólogo del Instituto Peruano de Neurociencias